Divagaciones varias, comenzando por la mala uva.

La verdad es que el cabreo me viene bien de vez en cuando. Cuando estoy cabreado es cuando mejor escribo, cuando más palabras bien hilvanadas me salen del alma (o de la punta, depende del momento y de lo que esté pensando). La verdad es que no tengo ni puta idea de porqué, pero la cuestión es que no falla. Cuando estoy cabreado por estarlo, sin ningún motivo real o evidente, es cuando mejores cosas me salen. Aunque esto también funciona cuando estoy triste o estresado.

Una vez, hace ya bastante tiempo, leí un post en un foro de literatura en el que decía una gran verdad: los grandes escritores pasa mucho tiempo tristes, cabreados o estresados. La felicidad no es buena para el oficio del escritor (del buen escritor, se entiende). Las tienes que estar pasando perras para poder llegar al lector, para plasmar las emociones en un cacho de papel que no siente. Aunque también hay excepciones: puedes haberlo pasado tan mal en un momento de tu vida que, más tarde, puedas rememorarlo a la hora de escribir, aunque en aquellos momentos seas feliz. Me parece que algo así le pasó a Tolkien (tipo campechano, que se definía como un Hobbit), las tuvo que pasar muy perras en la I Gran Guerra para luego escribir así de bien. Él mismo escribió en el Hobbit una frase que siempre recordaré sobre la narración en una novela: " ..., parece extraño, pero las cosas que es bueno tener y los días que se pasan de un modo agradable se cuentan muy pronto, y no se les presta mayor atención; en cambio las cosas que son incómodas, estremecedoras, y aun horribles, pueden hacer un buen relato, y además lleva tiempo contarlas." Pero qué razón tenía este hombre.

Lo bonito no interesa, lo horrible entretiene. Dice mucho de la condición humana, de nuestra forma de pensar y actuar. Ojalá estas palabras fueran mentira.

Recientemente he leído Arkham Asylum (reseñeado en mi otro blog) y me resultó bastante sorprendente el tratamiento que hace de la locura. ¿Es la locura sana? ¿Es lo que le da vida a la vida (valga la redundancia)? Tal vez debería abrazar mi locura de una vez por todas, aunque es bastante probable que no tenga ya nada que abrazar, porque la hice mía hace ya años, en las brumas de mi infancia. Debería leer algún libro más sobre la locura, tal vez Alicia en el País de la Maravillas, libro que no calificaría precisamente de infantil por los fragmentos que he leído. Tal vez sea que mi mente es demasiado sucia, pero sabiendo que Lewis Carrol era pederasta... bueno, todo puede ser.

Esto me hace volar hacia qué es la locura y qué es la la cordura. ¿Y si lo que llamamos cordura no es más que una ilusión creada por nuestras mentes perturbadas? ¿Y si los locos son solo personas que ven más allá de esa locura, contemplado la verdadera realidad del mundo? Tal vez una parte de los locos, aquellos que no asesinan ni violan por los mandatos de un ente invisible para el resto de nosotros, quizá un trasgo malvado o un ángel vengativo.

En fin, ya me he desahogado un poco, que es para lo que sirven este tipo de blogs: para insultar, desahogarse y poder continuar la vida sin tirarle una piedra a nadie. Pues nada, adiós y buen viaje.

3 comentarios:

  M.José

6 de mayo de 2009, 19:10

Wenas, pues en lo de la locura estoy de acuerdo contigo, ¿quien definió los patrones de locura? veo a los locos como mas libre, los cuerdos estamos un tanto reprimidos por la sociedad.
Las situaciones duras enseñan mucho y supongo que para escribir tambien porque te conciencia, pero no creo que sea lo mejor escribir con un estado de ánimo destacado (ya sea enfado, alegría ...)
XXOO

  Ábaco

6 de mayo de 2009, 21:12

no estoy para nada de acuerdo en con lo de que para ser buen escritor hay que pasarlas canutas en un momento dado, por que un escritor plasma normalmente lo malo, pero antes de eso tiene que plasmar tambie algo bueno.
con lo de los locos estoy de acuerdo, a lo mejor nosotros somos los locos y no ellos.
por ultimo pienso igual que tolkien y siempre lo he dicho, los humanos tenemos la "rareza" de que damos mas importancia a lo malo que a lo bueno, nadie te cuenta que el vecino de al lado se echado novia y esta feliz, te cuentan cuando le pone los cuernos, y lo peor es que la mayoria disfruta de esas cosas, no lo entiendo.

  jose francisco

22 de junio de 2009, 12:57

Te recomiendo Roldán para el tema de locura-cordura la película En la boca del miedo